VOLUNTAD POLÍTICA, HERRAMIENTAS Y ESTADO

Publicado el 09.11.2018.10:12 pm

por * Ricardo Ríos Calderón

“El Estado es el poder político de una Nación, estructurado Jurídicamente”, esa definición (meramente descriptiva) de lo que es el Estado-Nación, pertenece a Enrique Neira, profesor de la ilustre Universidad de Los Andes.

A menudo se hacen análisis muy profundos sobre el significado y/o la razón de ser del Estado. En esta ocasión, no quisiera adentrarme en ese debate, sino simplemente hablar de la función y funcionalidad que debe tener un Estado pues en gran medida, de su funcionalidad y eficiencia, dependerá la viabilidad social, política y económica de un país.

Desde el punto de vista de la gestión pública, hay (al menos) tres elementos clave para lograr los objetivos de los planes y las políticas públicas: Instituciones, herramientas y voluntad política. Es útil para el análisis hacer una disección y un diagnóstico de cada uno de estos elementos en Venezuela.

Por ejemplo, tomemos por caso el testimonio del criminalista Fermín Mármol León en su célebre libro “4 crímenes, 4 poderes”  Allí queda en evidencia que una serie de crímenes quedan impunes, no por la falta de institución, o por deficientes capacidades técnicas, no, en aquellos crímenes que describe el libro, simplemente  la justicia no llegó por que fue bloqueada por la voluntad política, ¿motivaciones?, diversas.

También, en ocasiones sucede al contrario, cuando  existe la voluntad política, cualquier investigación y/o cualquier crimen es resuelto en tiempo record.

Dicho esto, no puedo dejar de pensar en la montaña  de capacidades técnicas que reúne el Estado Venezolano en sus maltrechas (pero aún existentes) instituciones. La organización que reúne mayores capacidades humanas y materiales es (y sigue siendo) sin duda alguna, el Estado.

Quizá una de las áreas más sensibles sea la Administración Financiera Pública, y allí la concentración de herramientas es apoteósica. Si se suman las capacidades de la ONT (Oficina Nacional del Tesoro), la  SUDEBAN (y en particular la Unidad de Inteligencia Financiera de SUDEBAN),   el SEBIN (y en particular la Unidad de Inteligencia Financiera del SEBIN),  el BCV (y sus sistemas informáticos) y el SENIAT (con los sistemas informáticos          E-SENIAT que controla los impuestos, y el SIDUNEA que controla TODA la mercancía que entra y sale del país); no hay posibilidades materiales de hacerle fraude al Estado, o de hacer cualquier tipo de transacción irregular. Ni siquiera hay manera que un funcionario corrupto le de uso a un patrimonio mal habido, sin que las autoridades lo detecten… al menos si así lo quisieran: Voluntad Política.

En el común de los casos, la clase política en Venezuela desconoce las capacidades del Estado; unos lo subestiman, otros lo ignoran y otros los sub-utilizan.

¿Se imagina usted lo  que se pudiera hacer y/o evitar?

 * Presidente de Poder & Estrategia

@riosdefrente