El triunfo de la civilidad sobre el militarismo

Publicado el 15.10.2018.7:25 am

Jairo García Méndez[*]

Los venezolanos estamos viviendo las peores consecuencias de una mentalidad que se fue construyendo con una narrativa grandilocuente de los inicios republicanos, con hechos y actos guerreros que no pasarían de ser desastres humanos sin esa intervención de la “sublimación heroica”. Hechos devenidos en grandes epopeyas, que se nos enseñó en la historia escolar, en los mensajes oficiales y en la manera de celebrar las “fechas patrias”.

Esa historia de héroes y villanos, de patriotas y antipatriotas, que nos inventamos para contar una independencia que pudo ser distinta a esa guerra civil desastrosa, como toda guerra, devino en un siglo de caudillismo guerrero que forjó la mentalidad militarista, base de la última ola despótica, tiránica, de sumisión total que se lanzó sobre nuestra vida civil, republicana, pacífica y democrática, en las últimas dos décadas.

Estamos viviendo una manifestación concreta de la cultura (o anticultura) militarista, que la distingo de la cultura militar, en nuestra mentalidad venezolana. El discurso salvacionista, populista por esencia, fundado en una historia mítica de los inicios (guerra de independencia) y lo bolivariano como creencia religiosa, caló tan hondo en la sociedad venezolana por haber explotado hasta la náusea el mito del héroe, del hombre fuerte, del salvador de la patria, antidemocrático por naturaleza, un elemento apenas de la mentalidad militarista que ahogó los componentes civiles y republicanos que también podemos contar y reconstruir históricamente.

Afirmo, por ejemplo, que la mejor Venezuela, la libertaria, emancipadora, evolucionada, integradora, fundada en la mejor idea de la legalidad, es decir, la Venezuela civil y republicana, no nació en una guerra, nació en la Universidad de Caracas, y específicamente, nació en la cátedra de filosofía instaurada a partir de 1742 y que tuvo su mejor momento a finales de la década de los 70´de aquel siglo XVIII.

Y desde las primeras lecturas y discusiones de la generación emancipadora venezolana, ilustrada y libertaria, hay un hilo conductor de la mentalidad civil que no contrapongo a lo militar (un elemento importante de nuestra cultura, dentro de la institucionalidad republicana), sino a lo militarista, autoritario, despótico y personalista. Es en la retoma, reedición,  de ese hilo conductor de nuestra historia colectiva, donde debemos buscar la fuerza necesaria quienes integramos la generación de la reconstrucción venezolana.

Momentos como el famoso diálogo entre Carujo y Vargas, el Decreto de Garantías de 1863, la ola laica de Guzmán Blanco, los aportes al pensamiento jurídico, político, científico, histórico y sociológico de los intelectuales del siglo XIX, casi todos libertarios, pacifistas y demócratas; la modernización de la política y la construcción de la tradición democrática, en los extraordinarios años que van desde 1918 hasta 1958; el pensamiento y acción política de izquierda, no borbónica, y la ola reformadora de finales de los 80´y principios de los 90´del siglo pasado; son hechos y procesos históricos, que se pueden contar desde la civilidad y lo afirmativo venezolano.

Es el momento para que triunfe la tradición civil, republicana, pacífica, autónoma y democrática, sobre el despotismo y su lenguaje de sumisión, desde la reconstrucción personal como ciudadanos, como ejercitantes de derechos políticos y cumplidores de obligaciones constitucionales, dentro del contexto de estado de naturaleza regresivo que nos tocó vivir.

Es el momento del triunfo de lo más hermoso que habita en los venezolanos.


[*]Abogado egresado de la Universidad Católica del Táchira, especialista en Derecho Público, profesor de Derecho Constitucional, con Estudios Avanzados en Derechos Humanos. Escritor, consejero de la Ciudad de Barquisimeto, director de Universitas Fundación y abocado a la reconstrucción de la democracia venezolana. Cree en la fuerza transformadora del arte y en el Derecho como instrumento del ser humano en su lucha por la libertad y la conquista diaria de mayor civilización. @jjgmendez